martes, 6 de marzo de 2012

Detrás de cada huida estabas tu


Ayer buscábamos besos de despedida eternos en cualquier portal sin luz, los días eran largos y las noches cortas si me visitabas con esas maneras tan tuyas y las hacías tan mías y mi habitación era testigo de los mejores momentos vividos por aquel colchón tan maltratado.

Hoy ya no te encuentro en otras bocas así que me he decidido y he recuperado aquellos peluches que sustituí por ti un año atrás. Me he vuelto a acostumbrar a su calor tan frío y cada noche he decidido dormir con uno de ellos para nunca sentirme tan sola.

Pongamos que de un tiempo a esta parte cada uno de esos peluches son nuevas historias, chicos de un día que no duran, ni duelen, solo te besan y luego se pierden. Y aquí estoy, evitando (nuestra) mi canción favorita, en (nuestro) mi bar favorito y tratando de no pensar que puede haber peor que echar de menos a alguien que está tan físicamente presente.


No hay comentarios: