martes, 6 de marzo de 2012

Hablemos para no oírnos y bebamos para no vernos


Me sobran los motivos  para calzarme esos tacones tan vertiginosos que tanto me gustan y junto a ellos cerrar cada una de las discotecas que se crucen por mi camino. Quiero ser esa “femme fatale” tan olvidada, revolver el pecado como esa chica fácil difícil de alcanzar y beberme la ciudad de un solo trago, y da igual si pido cien porque esta noche yo los pago. Frente al espejo encontraré el conjunto perfecto para pasar la noche perfecta junto a mis amigas imperfectas. Hipnotizaré con una mirada y enamoraré con dos, romperé esquemas, moldes y más de cien motivos. Acabaré la noche sin preocupaciones, después de haber despertado la ciudad haciendo eses y no notaré lo frías que están mis sábanas al abandonarme en la cama al lado de un aroma desconocido de a saber quién, que pasará, arrasará y se irá…

Pero esa noche durará poco tiempo y el resto de mi vida demasiado… pero no importa, la viviré rápido para no pensar.

No hay comentarios: